9 de agosto de 2009

SEÑOR CHU / un día como cualquier otro

Con los primeros rayos del sol, el siempre reservado Señor Chu se despertó. Tras hacer la rutina matutina de ducharse, lavarse los dientes, vestirse y desayunar, el Señor Chu partio lo más rápido posible al banco más cercano a su casa.

En el banco, el Señor Chu no tardó mucho en pasar a un cajero para cobrar el cheque, un millón de pesos depositados en su cuenta de ahorros. Pese a que los bancos siempre le causaban suspicacia, el Señor Chu siempre prefería mantener algunos estándares, para evitar sospechas entre sus contactos y su muy cerrado círculo íntimo.

La tarde fue muy común para el Señor Chu, almuerzo, caminata por el parque y una rutina de ejercicios para mantenerse en forma. Cerca de las 5 de la tarde, el Señor Chu regresó a su casa para ver si tenía algún mensaje. En su e-mail llegó un nuevo correo con fotos de 4 personas y un mapa detallado del barrío donde estas personas residían.

El Señor Chu procedió a cambiarse de ropa y tomar su cuchillo "este es un trabajo que requiere un procedimiento muy cercano" se dijo a sí mismo, el Señor Chu se subió a su auto y partió rumbo al destino que su contacto le había dado.

Otro día común en la vida del Señor Chu.

5 comentarios:

Marquiwis dijo...

Está muy bueno, a ver qué sigue!!!

waripolo dijo...

¿sera cogotero a sueldo?

Ñoña memoriona dijo...

Chu chan chán

ALe dijo...

Wenísimo... y yo que me lo imagino con cara de viejito bonachón...

Fernanda dijo...

me imagino a un weón demasiado chino con bigotes largos